Del interior y como si fuera una familia feliz llegando de Mónaco, en Europa, descendieron tanto el presidente de la marca, Dr. Ulrich Bez, como un hermosísimo perro de la raza Afgano, ya sabe usted, de esos que caminan muy elegantes y a los que se le mueve su larga y rubia cabellera y una pareja que simulaba ser de esposos.
Este auto que citando al doctor Bez, "no necesita ni campañas de publicidad ni de una excesiva presentación, es una de las mayores atracciones que por lo menos yo recuerdo en términos de autos. Al acercarse impone, al subirse sublima y al bajarse entristece.

Mide cinco metros de largo y es un prototipo basado en el Aston Martin DB9. Su bastidor y carrocería son de aluminio y el ensamble de las piezas es totalmente innovador porque usa el mismo sistema de remachado y pegado que los aviones.
La responsabilidad del diseño de la carrocería recayó en un hombre de apelativo Marek Reichman, que le dio su toque personal, manteniendo íntegra la esencia del DB9, con los faros con diodos y el techo transparente de policarbonato.

En cuanto a la riqueza de detalles, esta marca no escatima. ¿Sabía usted que en vez de palanca de cambios, éste Aston Martin Rapide utiliza unos botones insertados al tablero? ¿O bien que el botón de encendido es de cristal?

Si esto le parece poco y más allá de los insertos de madera clara que recorren su habitáculo, está un reloj provisto por la marca Jaeger-LeCoultre y un pequeño compartimiento frío para guardar la champán y cuatro copas. Y si es su chofer el que va manejando, también puede sacar un pequeño juego de ajedréz que está provisto para la parte trasera en donde perder una pieza, sí que le va a doler, ya que todas las piezas son de diseñador.

El acabo interior es una amalgama de madera, aluminio y cuero y el motor es el mismo V12 de 5.9 litros de cilindrada que lleva el DB9, pero con la potencia aumentada de 456 a 480 caballos para que las prestaciones sean las mismas que en el cupé. La caja de cambios a la que se acopla es la ZF automática de seis velocidades (que también están en otros modelos del grupo Ford, en Audi y en BMW), con mandos secuenciales que Aston Martin llama Touchtronic.

Por ultimo y como mero dato cultural, podemos decir que el nombre Rapide ya ha sido usado por la marca con anterioridad en los autos de dos filas de asientos y en el Lagonda Rapide de 1939.
La conclusión es simple: es mucho mejor que el Cognac o el Champán.
