En los últimos años, la industria automotriz ha sido escenario una importante transformación; mediante fuertes inversiones, competidores asiáticos (Toyota, Nissan y Honda) estan disputando, en el mercado más grande del mundo (Estados Unidos), el liderazgo a las más grandes y célebres armadoras de ese país.
Ante las millonarias reestructuras por parte de las armadoras estadounidenses, a México se le abren dos posibles escenarios: el reforzamiento de la producción en las plantas que tienen Ford y GM en el país -lo cual implicaría un mayor número de inversiones y empleos-, o una contracción en la demanda de productos de exportación, lo cual afectaría a toda la cadena productiva.
Fuente: El Financiero
